ORO NEGRO PULMÓN NEGRO.

 

Decían o así lo llamaban oro negro al carbón

Atrajo a mucha gente de otras provincias,

Andaluces, salmantinos, extremeños….

De que era negro doy e, no se precisa notario

Basta con ver las caras y los pulmones

De quien bajando a la mina o quizás a un pozo

En jaulas, como pájaros, con la lámpara encendida

Que avisaba del grisú, aunque no fuera efectiva.

 

Eso poco importa a los que en ella murieron

O quedaron vivos aunque tocados del “ala”

Como nos gusta decir en nuestra tierra asturiana.

De uno de ellos soy hija y lo tengo muy a gala

Aunque lo perdí de niña, tenía siete años

Cuando me quedé sin ninguno, la madre también fataba.

Es mala suerte ¿qué es suerte?, eso nunca se sabrá

Que no hay nadie imprescindible, eso lo sabemos ya,

A medida que pasan los años y las experiencias vividas

Lo sabes, te lo enseña la vida y eso no se te olvida.

 

Os critican por los sueldos, pobre minero del alma,

Quien os critica no sabe, de mina no sabe nada

Aun no han aprendido a que en silencio, la amas,

Poniéndole nombre de mujer como La Sota,

Les Ximielgues, Alfonsina Cazadora, Enriqueta

Carolina, Encarnada, Bornaina, Revenga

Cerezal, Pozo Maria Luisa, Modesta, Emilia,

La Camocha, Ignacia, La Jalona,

Trechora, Isabel, Justa, Braña, Mosquitera…

Muchas más podría nombrar, tantas

Cuantas han existido, o aún existen hoy.

 

También hubo de hierro, como las Cuerias

Del Valle y Tras la Torre, también dieron silicosis

Siderosiderosis, el pulmón era marrón

No negro como en las anteriores.

Al criticaron quedan como cobardes,

Quieren vuestro sueldo de ahora

Sin haber bajado a las entrañas de la mina

De las que muchos no salían hoy y si lo hacían

Nunca sabían si mañana sería otro día.

La suerte podría ser mala y perdían la partida

Por un jornal miserable, antes era muy escaso

Dicen que cobráis mucho, quien lo dice ¿por qué no baja?

 

Hay mineros ancianos que cobran una miseria

Que no les alcanza ahora para una vejez decente

Puesto que si alguien ganó el pan blanco que comemos

Con el sudor de su frente, ese fue el minero

Negro por fuera, sí, negro por dentro.

 

Entre mineros silicosis, huérfanos, viudas

Y jubilados por otras causas hay en este momento

Unos cuarenta y ocho mil (dado contrastado),

Estamos, además estamos los hijos de los mineros

Que no cobramos de la mina, cobramos de nuestro sueldo.

 

Trabajando a destajo o a jornal para ganar el pan

Siguiendo siempre la veta que su lámpara iluminaba,

No hablo de los de ahora, ya no me importan tanto,

Aunque tuve tres hermanos, todos hijos de la mina,

Siempre trabajando en ella, dos no salieron.

El sueldo le dura poco, muere joven el minero,

No pude respirar, tiene el pulmón muy negro,

Los lóbulos llenos de carbón, eso roba el minero.

 

No poder respirar con lo barato que es el aire

Me parece que es lo único que no cuesta nada ahora.

Menos mal que en Silicosis, hacen exámenes frecuentes

Alargándoos la vida ¿es vida lo que tenéis con el III grado?

Tenéis un hospital, una gloria y un colectivo dentro

Un orgullo para la mina, este hospital de mineros,

Como vuestro pulmón, Silicosis, silicosis de minero.

 

Ahorrando poco a poco pagaban por tonelada

De carbón que se extraía, un real en mi época de joven

Ese dinero lo aportaba la mina, a vosotros os regalaban

Los vales de carbón cada mes para “tizar” la cocina.

Sudando como el pulmón, en negro,

E incluso pasando hambre, era bajo el jornal

Que ganaban los mineros de los que hablo

Siempre cargado de hijos y paradojas de la vida

Por eso, hasta había premio.

 

Crearon un Orfanato para que sus hijos entraran

Si ellos no salían de las entrañas de la mina,

Minas de mi Asturias, entrañas de nuestras minas,

Allí me hice mujer e hice muy buenas amigas

Crecí como la “Mamposta”, bien colocada en la mina.

Las amigas aún lo somos hoy, para dolor de muchos,

De esos del Patronato que dirige la Fundación,

Me pregunto en ocasiones si patronato viene de padre

Porque con padres como estos ¿cómo son los padrastros?.

 

Nos hemos incluso unido, también nos lo enseñasteis

A saciarnos, a respetarnos y a querernos.

Nos disteis la oportunidad de la amistad de por vida

De tantas niñas y niños, que aún pasados muchos años

Nos juntamos cuan racimo de uvas de buen vino,

Vino de la minería, vino negro, vino amargo.

No nos importa la edad, ni el tiempo ya pasado

Seguimos queriéndonos, y, todas las generaciones

Que decimos con orgullo ¡esta herencia nos dejaron!

 

Más de cinco mil niños habéis mantenido internos

Habéis hecho de nosotros, y, por lo que nos queremos

Que estemos orgullosos de llevar la mina dentro.

Siempre hay excepciones que confirma toda regla

Alguna se avergüenza de haber estado interna,

En colectivo privado, pero de la minería

Quien reniega de su padre, merece mi rechazo

Menos mal que más tarde o más temprano

Van volviendo al redil, sí al redil de la mina.

 

Mi dicho mas frecuente sigue siendo minero:

Por mis arterias sale sangre de barrenista

Por mis venas retorna sangre de entibador,

Tengo mala leche dice algún dirigentillo

Cuando le digo a la cara verdades como castaños

Que crecen en nuestra Asturias, aunque no me importa,

Les incumbe más a ellos cuando dices la verdad,

Verdades como templos, pero no una iglesia cualquiera

Sino, como la catedral de Oviedo,

Mejor, un cateterismo, no precisaré hacerlo,

Teniendo mala leche, ya que el cuerpo está tan negro,

Siendo la leche blanca, el contraste está hecho.

 

Tuvisteis huelgas, cárcel, guardia civil de por medio

¡Qué miedo os tenían todos! ¡Qué fama la del minero!

La de los mineros aquellos, los de antaño,

¿Pero por qué os temían si sólo querías ganar el pan

sin tener que ir a la cárcel si algo salía mal?

En una ocasión yo ví, no me lo contó nadie,

La cara de un minero huelguista en época franquista

Al régimen no le gustan los revolucionarios,

No interesan a nadie a esos hay que callarlos.

 

Yo niña pequeña, pero con conocimiento,

Estaba junto a su madre, año sesenta y dos,

La madre no reconoció a su hijo por la paliza

Él aún vive hoy y podría corroborarlo,

No es de los que cobran mucho, eso conviene aclararlo.

 

Presos y todo la paga en casa nunca faltaba

Otros en sobres metían, lo poco que les sobraba

Por debajo de la puerta, a escondidas, por la noche,

Alguien metía un sobre sin nómina, con dinero.

Hoy por ti, mañana por mí, consigna del minero.

 

En la cárcel de Oviedo estuvo tiempo encerrado

El minero que dije antes, al que la paliza habían dado,

Junto con más compañeros, todos de la misma mina

La mina de nuestro pueblo a la que llamaron la Hullasa

Que como casi todas las minas, de mi Asturias amada

Ha dejado de existir, la mina de mi pueblo, en la pequeña Suiza,

Que pasó de nueve mil  a dos mil habitantes,

Datos no contrastados, solo son aproximados.

 

En presidio aquellos mineros huelguistas

Con más de las dos cuencas Caudal y Nalón

Como el tiempo les sobraba, decidieron escribir letras

Para cantar en tiempos mejores, dos canciones,

¡Qué canciones han salido de la cárcel!

La mina de la Camocha dicen que va baxu’l mar

Y en el pozo Maria Luisa lalala lará.

Famosas y muy cantadas en toda la Asturias mía

¡Que canciones mineros! ¡Que canciones de la mina!.

 

Se asociaron a un sindicato la UGT se llamaba

Al frente D. MANUEL LLANEZA con mayúsculas

Compraron terrenos a las afueras de Oviedo,

Construyeron edificios trece son todos ellos

Por superstición hicieron después una Iglesia

En tiempos difíciles les incautaron edificios

Os cogieron ocho de ello para Hospital General,

Hacías bien  mucha gente y no os pareció mal,

El tiempo iba a ser poco, pero se fue alargando

Mucho más de lo acordado, no pudisteis hacer nada

Cedisteis a cambio de niños hijos de la minería

Camas para pacientes que también lo merecían.

 

Además y con todo, compraron un Palacio

En el Ayuntamiento de Soto, para mi sólo Soto

Nombre completo Soto del Barco.

Allí también educaron a las hijas de la mina

Que llevaron a su Santa a hombros

A la parroquia de pueblo, el día que lo cerraron,

Lloraba tanto el cielo por lo que sucedía

¡qué mojadura Dios, que mojadura aquel día!

 

Y por si esto no bastara y con un Patronato honrado

Compraron un castillete en el vecino León

Para que en Villamanín veranearan

Los hijos de los mineros ¿eran más listos entonces?

¿Eran más honrados ellos?, me refiero al sindicato

Que debe defender al minero y cuidar su patrimonio.

Si en época de la dictadura que duró tantos años

Se mantuvo un estandarte para hijos de mineros

Sabiendo que lo había fundado un minero famoso,

Con qué cariño recuerdo el nombre de aquel minero

MANUEL  LLANEZA, asturiano hasta el tuétano.

 

Ese sí luchó por vuestros derechos

¿Qué queda de todo aquello? política y nada más

La UGT para mi ni existe, era mi único sindicato,

Pero aquel de Manuel Llaneza, ahora no sé quien lo dirige

No me merece ningún respeto, se vende al mejor postor

Tendría que no pertenecer a la mina, sino al cemento.

Luego fuisteis votanto para que os representaran

A los minerucus ruinos pero con labia y los liberasteis

¿Sabéis eso que quiere decir? Mientras vosotros picabais

En las entrañas de la mina fastidiando el pulmón

Ellos os representaba ¿seguís pensando lo mismo?

Pues estáis en un error, y, como no digo mentiras

Y nadie me come el coco, os voy a contar un poco

Lo que se cocía, aunque parezca un cuento.

 

La CAAIMA les entregó, por derechos ancestrales

Cien millones de pesetas, han vendido Villamanín,

Han Vendido Soto del Barco, Vendieron

Los terrenos de la Parada, ¿dónde está el dinero

Que sudaron nuestros mayores?

Hay una Marbella en Oviedo, sudada por nuestros padres

Mal vendida, deshaciendo el patrimonio de muchos años de lucha

¡Ay! Pobre Orfanato de Mineros Asturianos

Sabía que había ladrones, pero nunca imaginé que tantos.

 

Bandera insignia de la mina, donde estuve yo diez años.

Me educaron, trabajé, ganándome siempre la vida como hija de un minero,

Con la cabeza muy alta ya que tengo a orgullo serlo.

Este colegio lo rige un Patronato Minero

Así debería ser, pero de patronato minero nada

Desaparece cuanto toca y como me duele el alma,

Por el sudor de nuestros padres y de hermanos más mineros

Además hasta yo trabajé en la mina La Hullasa.

 

Queremos que nos devuelvan lo que por ley es nuestro

Lo dijo . MANUEL LLANEZA, que previno el final de la minería

En el artículo 54 dijo que sería del patrimonio cuando el carbón escaseara

En los estatutos renovados del año dos mil cinco también han recogido

Que el patrimonio pertenece a los trabajadores de las minas

Y a sus hijos, es decir, la primera generación.

Así que hay mineros para rato, aunque no haya carbón.

 

Pero no topamos con la Iglesia, como dice mucha gente

Topamos con los que votáis para que os represente

Algún minerucu malo, que una vez se libera

Hace de su capa un sayo pero ¿engorda la cartera?

Queremos que esto sea geriátrico de la minería

Con hijos de mineros cuidando a sus mayores,

De compañeros de padres o de los niños que un día

Habiendo estado internos, han bajado a la mina.

 

Eso no se nos logra. No se puede tocar el tema,

Está todo muy bien atado y los mineros FUERA

Si algún muerto de antaño levantara la cabeza

Sabiendo que LLANEZA predijo en los estatutos

Haciendo de adivino dijo lo que sería del Orfanato

Lo dijo pero que muy claro

Dejando estatutos de la Fundación, firmados y refrendados

Por el Rey existente entonces, Alfonso XIII llamado.

 

Dice que los edificios son mineros solamente

Así como de sus hijos, viudas y huérfanos

Pero quien lo dirige ahora no pude esperar tanto

Presidente fue de SEDES, ahora director del Orfanato

Contra eso no tengo nada si lo dirigiera bien

Pero no es así, solo sé que el dos de mayo del año en curso

Salimos en primera página de un periódico asturiano

El de más tirada que tiene el Principado, que vergüenza sentí aquel día

¿Queréis saber de qué hablo?, id a la biblioteca y leed ese diario.

 

De los dirigente votados, si os importa el sudor de vuestros mayores

Solo podéis hacer una cosa, botarlos con B y tomar el mando.

Vuestras hijas enfermeras podrían tener trabajo,

También endocrinos, y/o internistas, auxiliares de clínica, limpiadoras,

Cocineras y demás personas que se podrían colocar

Si fuera la mina quien dirigiera el geriátrico.

 

Del dinero sacado de los terrenos vendidos

Harán las reformas y alquilarán al Principado

Por aquello de la foto, que saldrán muy bien parados.

Para dar más jardín, a los terrenos vendidos

Quieren tirar el ocho, número del Hospital

En Televisión se dijo, y eso lo tengo trabado

Que tenía aluminosis, pero fue analizado

En laboratorio minero y de aluminosis nada

¡Qué defraudada me siento! Os idealicé tanto

y tengo tan gran sentimiento

por el sudor de mi padre, que no puedo imaginar

como sois tan cobardes los mineritos de ahora,

Hay viudas que cobran 60.000 pesetas como me gusta decir,

Son longevas, tienen Alzheimer, al Orfanato no pueden ir

N0 dan prioridad a mineros, hijos de estos ni a viudas.

 

Los derrames cerebrales dan cada vez a menor edad

Pensando en todo  esto, deberíais reclamar lo que es vuestro

De ellos, nuestro, que más da, de la mina sí, de la mina nada más

Lo dijo MANUEL LLANEZA que era honrado y cabal

E hizo ayudado de nuestros padres

Que tantos niños y niñas pudiéramos trabajar

Sin bajar a la mina, negra, y, sin tener que picar.

 

¿Qué pensarían vuestros padres y vuestros abuelos?

Que os roben lo que fue de ellos, de la mina y de nadie más,

Nunca de los sindicatos que os  mienten y os dicen representar.

No pido nada para mí, pero tengo amor propio

Nadie me come el coco, trabajo desde los dieciocho años

La vida la tengo resuelta y también la de mis hijos

¿cómo está la vuestra y la de vuestros hijos?

 

Van de inteligentes, con un coeficiente alto

Pero los mineros también dieron coeficientes así

Que no se dejan engañar, que gustan de justicia

Vosotros ¿de qué gustáis?  Sólo de presumir de sueldo

Sé que lo merecéis, pero no olvidéis nunca

Respeto a los difuntos, ellos os pusieron donde estáis,

Muriendo y pasando hambre, que Dios os bendiga amigos

No me hagáis reir más, no está el horno para bollos,

Prefiero que me contéis un chiste y así reiremos todos.

 

Hasta las piedras de nuestro Orfanato Minero

Insignia de todos los que extrajeron primero

Del fondo de la mina, en las cuencas

El llamado oro negreo, ahora ya no o hay, me alegro

Pero sigue el patrimonio mientras haya descendientes:

Mineros jubilados, viudas y huérfanos.

 

No es del Principado el Orfanato Minero

Ni del ERA es de todos los que picaron carbón

En las minas que hubo y aún existen hoy.

Haber si tenéis amor propio y un poco de sangre caliente,

Me gustaría, es verdad, si Dios me alarga la vida

Echar algún día un parchís, unas damas, un tute

Con las mismas que jugaba siendo niña

Al pío campo, al marro o al can, que  seguimos amigas.

En los edificios donde crecimos y nos juntaron de niñas

De todas las partes de Asturias donde existiera una mina.

 

Siempre queriéndonos lo mismo, al final de los días.

Yo escribo mi verdad, con alma y sentimiento

¿Dónde está el alma, nunca la vio ningún médico

No aparece en radiología, en scanner ni resonancia

En ninguna prueba se ve, ni siquiera en la forense

Pero yo sé que la tengo, a mi me duela la mía

Tengo almad e minero y de asturianía,

Escribo lo que me sale y me sale de muy adentro.