Estatutos que amplían los beneficiarios.

La crisis que atraviesa la fundación desde hace años y la desaparición progresiva de los ciclos de educación han motivado protestas y encierros de los empleados de la institución.

Los trabajadores han exigido el mantenimiento de la función docente con la que la institución fue creada y que consta en sus estatutos.

Los estatutos, sin embargo, han cambiado. El patronato del Fundoma ha redactado unos nuevos, en principio para adaptarlos a la Ley de Fundaciones de 2002, que esperan el visto bueno de la Consejería de Cultura.

Los cambios aún se desconocen, pero el gerente confirmó ayer que "se amplía el concepto de beneficiario, de los hijos de los mineros, a los familiares en primer grado". Los estatutos se abren también a otras actividades sociales y nuevos proyectos, al margen de la docencia, a punto de desaparecer